2.1. ¿Qué es la crónica y cómo se escribe?

He ahí la importancia de incentivar la escritura y lectura de experiencias reales, para intentar salir de la pobreza mental en la que se vive, además bien se ha dicho que: “La gente no busca historias porque quiere leer; la gente busca experiencias. Se escriben historias en parte para intentar dar sentido y lógica a una experiencia. Más que dar noticias, una buena crónica transmite una experiencia.” (Villanueva Chang, 2010) Una experiencia que usted lector, si lo desea, pueden compartir de la manera que considere conveniente.

Aunque todos los días se tienen experiencias distintas, Villanueva Chang advierte que hay que saber elegir sobre qué se va a escribir y lograr una distinción entre una “historia bien escrita” y una “buena historia”. La virtud del cronista es, entonces, usar su “poder literario de selección” como lo llama Timothy Garton Ash; este autor hace una comparación, en la hora de la selección de tema, con un fotógrafo: “como le es imposible relatar la historia en su totalidad, encuadra sólo unos fragmentos que expresen lo que más conviene al propósito de su historia. – El cronista debe hacer lo mismo al escoger sus historias- “al optar por un determinado encuadre, por algunos fragmentos del acontecimiento que ha decidido narrar, el cronista deja otros afuera. El acto de descubrir –una buena historia-  supone inevitablemente el de encubrir” (Villanueva Chang, 2010). En otras palabras, si lo que quiero contar en mi narración no tiene que ver con el sentido principal o el hecho principal de mi acontecimiento, ¿para qué lo escribo?

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